Adaptación al Castellano de la Escala VIH/SIDA - 65 (Paniagua y cols., 1994)
Maldonado Cervera, A.L. y Castillo, L.
(*Centro de Psicología ALBORAN)

 

     La Escala VIH/SIDA-65 (Paniagua y cols., 1994) es un instrumento que puede permitir evaluar determinados factores: conocimientos, conocimientos erróneos, autoeficacia, susceptibilidad y actitudes positivas y negativas en la población general o en determinados sectores de la población.

     Se realiza la adaptación al castellano de la mencionada escala por medio de la traducción, revisión de expertos y pasación a un grupo de estudiantes de Granada. Con estas aportaciones se realizan algunas modificaciones y se construye una escala que pensamos puede proporcionar información valiosa para diseñar, modificar o evaluar el efecto de programas de prevención del SIDA.

     Se requieren estudios con esta Escala para confirmar su utilidad en muestras españolas y su eficacia para el perfeccionamiento de los programas de prevención de SIDA.

     La infección por el virus de la inmunodeficiencia humana es un trastorno vírico que, progresivamente, destruye los glóbulos blancos y causa el síndrome de la inmunodeficiencia adquirida (SIDA). El virus de la inmunodeficiencia humana (VIH) finalmente causa el deterioro progresivo del sistema inmune del cuerpo, permitiendo el desarrollo de infecciones oportunistas (no habituales) y, sobre todo en adultos, de ciertos cánceres. El SIDA es la fase avanzada de la infección por VIH. Se caracterizaría por el cumplimiento de cualquiera de los siguientes criterios: a)linfocitos T4 por debajo de 200/mm3 de sangre o diagnóstico de cualquiera de las enfermedades llamadas oportunistas (p.e: neumonia, sarcoma de Kaposi...)

     El contagio del VIH requiere del contacto con humores corporales que contengan células infectadas o partículas del virus; dichos humores incluyen sangre, semen, secreciones vaginales, líquido del cerebro y de la médula espinal y leche materna. El VIH también está presente en las lágrimas, la orina y la saliva, pero en concentraciones ínfimas. Las dos formas más directas de contraer la infección por el VIH son: 1) tener relaciones sexuales (por el ano, la vagina o la boca) con una persona infectada sin protección (preservativo de latex) y, 2) compartir agujas y jeringuillas con una persona infectada. Además, una mujer infectada con el VIH puede trasmitir el virus a su bebé durante el embarazo, el parto o a través de la leche materna. Esta manera de trasmitir el VIH y la del contacto ocasionado por el abuso sexual son las formas a través de las cúales se suelen contagiar los niños. Algunas personas se han infectado al recibir transfusiones de sangre infectada, aunque esta posibilidad se ha reducido considerablemente a partir de 1985, fecha en la cual se empezó a examinar toda la sangre donada.

     Los dos virus que causan el SIDA son el VIH-1 y el VIH-2. El VIH-1 es más frecuente en el hemisferio occidental, en Europa, Asia y África central, del sur y oriental. El VIH-2 es el principal virus causante del SIDA de África occidental, a pesar de que allí muchas personas están infectadas con la especie VIH-1.

     El SIDA ha alcanzado proporciones de epidemia, con más de 500.000 casos y 300.000 muertes registradas en EEUU y 146.000 casos y 67.000 muertes en América Latina, hasta octubre de 1995. En España, hasta 1998, se han registrado 60.000 casos y 33.000 muertes y se estima que más de un millón de personas están infectadas en los Estados Unidos. África es el continente más afectado.

     Al comienzo de la epidemia del SIDA, muchos afectados presentaban una rápida disminución en su calidad de vida después de su primera hospitalización y solían pasar gran parte del tiempo que les quedaba en el hospital. Con el desarrollo de nuevos fármacos antivíricos y mejores métodos para tratar y prevenir las infecciones oportunistas, muchos infectados mantienen sus aptitudes físicas y mentales durante años tras habérseles confirmado el diagnóstico de SIDA. En consecuencia, ésta se ha convertido en una enfermedad tratable, si bien no curable todavía.

     En la actualidad, se ha invertido también en prevención. Los programas para prevenir la propagación del VIH se han centrado principalmente en educar al público en cuanto a la transmisión del virus, en un intento por modificar el comportamiento de las personas más expuestas. Los programas educativos y de motivación han tenido un éxito relativo porque a muchos les cuesta cambiar sus hábitos adictivos o sexuales.

     Freddy A. Paniagua y otros apuntan a que la falta de conocimientos y los conocimientos equivocados son areas muy importantes en la adquisión del SIDA. Otros factores de suma importancia son las actitudes, la suceptibilidad y la autoeficacia (Bandura, 1990; Catania, Kegeles, Coates,1990; Coates, Stall, Catania, Kegeles, 1988; Conners et al., 1990). Algunos de estos cuestionarios sobre SIDA se han desarrollado para niños y adolescentes.

     En un estudio de Paniagua y otros (1997) se comparan adolescentes normales y adolescentes que han sido internados en un psiquiátrico. Estos autores piensan que los adolescentes hospitalizados pueden tener más riesgo para adqurir una infección por VIH que los adolescentes normales por dos razones: 1) muchos adolescentes admitieron que en los pacientes psiquiatricos las facilidades para compartir conductas de riesgo es mayor, incluso que en el caso de adolescentes sanos, fugados o delincuentes y, 2) los alborotos psiquiatricos influyen dramáticamente en las conductas de riesgo relacionadas con el SIDA. Los adolescentes internados han recibido poca atención, complicando esto sus conocimientos, actitudes, autoeficacia y suceptibilidad en el contexto del VIH-SIDA. Un importante riesgo para la infección es la falta de conocimiento acerca de la adquisición y transmisión del virus del SIDA. Anteriores estudios han demostrado que aunque los adolescentes muestren un conjunto de conocimientos sobre el SIDA, sus conceptos equivocados son relativamente altos. Por ejemplo, en un estudio de DiClemente, Brown, Beausoleil y Lodico (1993), el 98.3% de los adolescentes de la muestra rural y el 92.9% del grupo de San Francisco indicaron correctamente que una persona puede tener SIDA por compartir jeringuillas. Sin embargo, sólo el 47.3% y el 41.8% del grupo rural y el de San Francisco respectivamente, indicaron que no es cierto que por una picadura de un insecto se puede contraer el SIDA. Paniagua y otros encontraron resultados similares en una revisión de la literatura de 18 estudios con un total de 156.549 adolescentes.

     Existen tres factores adicionales de riesgo psicológico para la enfermedad del VIH. Estos son un bajo sentido de autoeficacia (p.e: el sentimiento de que uno está minimizando la importancia que tienen los medios para prevenir el virus del SIDA), un bajo sentido de suceptibilidad (p.e: la creencia de que uno no puede adquirir el virus del SIDA) y las actitudes negativas hacia las consecuencias del VIH-SIDA (Bandura, 1990). Paniagua y otros encontraron que un porcentaje sustancial de adolescentes tuvieron actitudes positivas hacia los resultados del VIH-SIDA. Un porcentaje se vieron a ellos mismos suceptibles a contraer el virus del SIDA. Pero estos resultados han sido recogidos entre adolescente sanos, sólo tres estudios han enfatizado la valoración del conocimiento entre adolescentes psiquiátricamente hospitalizados y no han valorado las actitudes, ni la autoeficacia, ni la suceptibilidad a contraer el SIDA.

     En el estudio de Paniagua y otros (1997) se observó que la muestra de adolescentes hospitalizados poseían menos conocimientos y más conocimientos equivocados acerca del VIH que la muestra nacional. Además también tenían más actitudes positivas y menos negativas acerca de las consecuencias del SIDA. Las puntuaciones de autoeficacia fueron similares en ambas muestras. Estos resultados enfatizan la importancia de implantar programas preventivos en adolescentes con trastornos emocionales.


     En otro estudio de los mismos autores, se compararon adolescentes hospitalizados en psiquiátricos por sexos (Paniagua, O´Boyle y Wagner, 1997), en él se observó que las mujeres demostraban más conocimientos sobre el SIDA, tenían más actitudes positivas y se percibían más autoeficaces que los hombres.

     Paniagua, F. A. y colaboradores (1994) realizan un estudio en el que analizan 352 items relacionados con el SIDA y procedentes de 18 estudios realizados con niños y adolescentes de entre 10 y 21 años. Realizando análisis de contenido, seleccionan aquellos que presentan un porcentaje de acuerdo superior al 85%, utilizando este criterio identifican 164 items relacionados con el SIDA. Estos items son integrados en cinco grupos mutuamente excluyentes y definidos a partir de criterios teóricos: a) conocimientos, b) conocimientos erróneos, c) actitudes (positivas y negativas), d) percepción de suceptibilidad, e) percepción de autoeficacia. Los autores consideran que al seleccionar los items de esta forma e integrarlos en los mencionados grupos se desarrolla un cuestionario comprehensivo y uniforme. Este cuestionario puede ser utilizado en el futuro por investigadores y clínicos.

     La escala del VIH/SIDA-65 (Paniagua et al., 1994, 1997a, 1997b) es una versión reducida de la escala VIH/SIDA 164 (Paniagua et al., 1994) que se propone como una escala que se podría adaptar a las necesidades de los psicólogos clínicos más que a los investigadores.

     Consideramos que los constructos teóricos que incluye la escala son muy importantes para diseñar programas de prevención dirigidos en concreto a las áreas deficitarias en ese grupo (conocimientos, actitudes, autoeficacia...etc.)

     Otra posible utilidad de la escala sería su utilización para evaluar la efectividad de un programa de intervención o prevención utilizando la escala como prueba test-retest, de esta forma se podría valorar la efectividad del programa y, además, en que áreas concretas se ha producido el cambio (actitudes, suceptibilidad...).
Por estas razones creemos que puede ser relevante para los clínicos e investigadores españoles contar con una adaptación al castellano de la mencionada escala.

MÉTODO

Sujetos:
La Escala se pasó a un grupo de 68 sujetos estudiantes universitarios de psicología, ciencias de la educación y enfermería, de edades comprendidas entre 19 y 27 años, media 23,7 años. El 77% eran mujeres y el 33% hombres.

Procedimiento: el procedimiento de adaptación ha contado con los siguientes pasos:

1- Realización de la adaptación al castellano y corrección de la misma por el Dr. D. Freddy Paniagua en 1998.
2- En 1999 el Dr. D. José Luis Bimbela realiza una corrección de la adaptación de la escala.
3- Durante el curso 99-2.000 la escala es pasada a la muestra prevíamente descrita pidiéndoles que indiquen sugerencias respecto a los items que consideren ininteligibles, dudosos... etc.


CONCLUSIONES

     En nuestra opinión, la escala VIH/SIDA- 65 de Paniagua, F., y col. 1997 puede tener las siguientes aplicaciones en nuestro contexto: a) valoración de conocimientos y actitudes en agentes sociales: maestros, trabajadores sociales, médicos, psicólogos, padres, etc. estos grupos de personas muchas veces son los encargados de educar sobre el SIDA. Por ello un programa de prevención en el que se utiliza a estos grupos de personas tendría que conocer antes que conocimientos y actitudes tienen. B) El cuestionario se podría utilizar para obtener datos de distintos grupos suceptibles de recibir un programa de prevención. El cuestionario se podría pasar a grupos de adolescentes, trabajadores, padres, reclusos, personas con mayor frecuencia de implicación en prácticas de riesgo, etc. De esta forma se analizarían las necesidades existentes en estos grupos de personas con el fin de diseñar un programa de prevención que actue direstamente sobre esas necesidades (ej: incrementar conocimientos, cambiar actitudes, incrementar autoeficacia, etc.) c) El cuestionario también se puede utilizar para valorar la eficacia que ha tenido la aplicación de un programa concreto de SIDA. También se puede conocer sobre que factores ha sido eficaz ese programa de prevención. D) Por último, creemos que el cuestionario se podría utilizar para estudiar la relación entre los distintos factores. Se podría responder a las siguientes preguntas: ¿ el incremento en los conocimientos sobre SIDA mejora los comportamientos de autoeficacia? ¿el incremento en los conocimientos sobre SIDA incrementa las actitudes positivas y disminuye las negativas?

     Si se confirman la utilidad del cuestionario para analizar las cuestiones planteadas en las líneas que preceden, el instrumento sería muy útil para estudiar la mayoría de las variables relacionadas con la prevención del SIDA. Consideramos que se tendrían que hacer estudios utilizando esta escala para confirmar su utilidad y mejorar la eficacia de los programas de prevención de SIDA.

DISCUSIÓN

     Muchos programas de prevención se limitan a incrementar los conocimientos sobre SIDA solicitando un cambio en el comportamiento del sujeto. No obstante, el conocimiento no es el único factor ni siquiera el más importante para la modificación del comportamiento.

     En la modificación de un comportamiento son muy importantes otras variables como: conocimientos, conocimientos erróneos, actitudes positivas, actitudes negativas, autoeficacia, susceptibilidad, etc. La utilización de este cuestionario puede ayudar a diseñar programas de prevención se SIDA y perfeccionarlos para que se incremente el efecto de dichos programas sobre el comportamiento.


APENDICE

LA ESCALA DE VIH/SIDA-65 (Paniagua et al., 1994, 1997a, 1997b)
Adaptación al Castellano de la Escala (Maldonado, A. L. y Castillo, L., 2001)

1ª Parte: Conocimientos

Instrucciones:

     De los siguientes items unos son verdaderos y otros falsos. Lea cada item y rodee con un círculo la letra que aparece a la izquierda de la respuesta que considere correcta.

3. Las prostitutas tienen riesgo de contraer el virus del SIDA

a) Verdadero
b) Falso
c) No lo sé

4. Usted puede averiguar si una persona tiene el SIDA sólo con mirarla.

a) Verdadero
b) Falso
c) No lo sé

5. Vd. puede contraer el SIDA compartiendo jeringuillas con una persona adicta a las drogas y que tenga la enfermedad.

a) Verdadero
b) Falso
c) No lo sé

8. Vd. puede infectarse de SIDA por medio de semen.

a) Verdadero
b) Falso
c) No lo sé

9. Las personas pueden reducir la probabilidad de infectarse de SIDA dejando de tener contactos sexuales.

a) Verdadero
b) Falso
c) No lo sé


13. Vd. puede contraer el SIDA compartiendo cuchillos, tenedores y vasos.

a) Verdadero
b) Falso
c) No lo sé

17. Los hombres que tienen SIDA pueden infectar a las mujeres.

a) Verdadero
b) Falso
c) No lo sé

20. El SIDA es una enfermedad que puede producir la muerte.

a) Verdadero
b) Falso
c) No lo sé

22. Si una persona recibe una transfusión de sangre infectada por el SIDA puede contraer la enfermedad.

a) Verdadero
b) Falso
c) No lo sé

24. Las mujeres que tienen SIDA pueden infectar a los hombres.

a) Verdadero
b) Falso
c) No lo sé

25. Una persona puede reducir la probabilidad de infectarse de SIDA por medio de la abstinencia sexual.

a) Verdadero
b) Falso
c) No lo sé

26. Todos los homosexuales tienen SIDA.

a) Verdadero
b) Falso
c) No lo sé



30. Uno puede contraer el SIDA tocando o estando cerca de una persona con SIDA.

a) Verdadero
b) Falso
c) No lo sé

34. El virus del SIDA se puede transmitir mediante las relaciones sexuales entre un hombre y una mujer.

a) Verdadero
b) Falso
c) No lo sé

35. Todas las personas que tienen el SIDA son homosexuales.

a) Verdadero
b) Falso
c) No lo sé

36. El SIDA no es algo tan grave, es como tener una gripe.

a) Verdadero
b) Falso
c) No lo sé

38. El estrés puede ocasionar el SIDA.

a) Verdadero
b) Falso
c) No lo sé

39. Yo puedo evitar contraer el SIDA haciendo ejercicio físico con regularidad.

a) Verdadero
b) Falso
c) No lo sé

41. Es posible que una persona contraiga el virus del SIDA por el contacto con un teléfono público.

a) Verdadero
b) Falso
c) No lo sé



43. Vd. puede adquirir el virus del SIDA por el contacto con el borde del inodoro.

a) Verdadero
b) Falso
c) No lo sé

46. Vd. puede contraer el SIDA estando en una habitación con una persona con SIDA.

a) Verdadero
b) Falso
c) No lo sé

48. Existe una medicina que previene que Vd. se contagie de SIDA.

a) Verdadero
b) Falso
c) No lo sé

50. Vd. puede adquirir el SIDA si comparte la ropa con una persona infectada.

a) Verdadero
b) Falso
c) No lo sé

52. Las personas con SIDA podrían adquirir otra enfermedad debido al SIDA.

a) Verdadero
b) Falso
c) No lo sé

54. Los hijos no lactantes de madres enfermas de SIDA tienen riesgo de contraer la enfermedad.

a) Verdadero
b) Falso
c) No lo sé

56. De momento, el SIDA no tiene curación.

a) Verdadero
b) Falso
c) No lo sé



57. Una persona puede estar infectada por el virus del SIDA y no tener síntomas de la enfermedad.

a) Verdadero
b) Falso
c) No lo sé

60. Las personas pueden tener el virus del SIDA en su cuerpo y no estar enfermas.

a) Verdadero
b) Falso
c) No lo sé

61. Las personas pueden contraer el SIDA al darse la mano.

a) Verdadero
b) Falso
c) No lo sé

65. El SIDA se encuentra sólo en los hombres.

a) Verdadero
b) Falso
c) No lo sé

68. El SIDA se puede contagiar al compartir los objetos personales como el peine o el cepillo del cabello.

a) Verdadero
b) Falso
c) No lo sé

69. El SIDA debilita la capacidad del cuerpo para combatir las infecciones.

a) Verdadero
b) Falso
c) No lo sé

70. Vd. puede contraer el SIDA mediante el coito anal.

a) Verdadero
b) Falso
c) No lo sé



75. Vd.puede contraer el SIDA bebiendo en una taza o vaso que haya sido usado por una persona con SIDA.

a) Verdadero
b) Falso
c) No lo sé

77. El virus del SIDA se puede transmitir abrazando a otra persona.

a) Verdadero
b) Falso
c) No lo sé

78. El virus del SIDA se puede transmitir entre dos hombres mediante el contacto sexual.

a) Verdadero
b) Falso
c) No lo sé

80. Los homosexuales tienen riesgo de contraer el virus del SIDA.

a) Verdadero
b) Falso
c) No lo sé

82. Al estornudar y toser se puede transmitir el SIDA.

a) Verdadero
b) Falso
c) No lo sé

87. Vd. puede adquirir el SIDA en la piscina.

a) Verdadero
b) Falso
c) No lo sé

89. Vd. puede adquirir el SIDA de otra persona que esté infectada pero que no tenga síntomas.

a) Verdadero
b) Falso
c) No lo sé


2ª Parte: Opiniones personales

Instrucciones

A través de los siguientes items Vd. podrá expresar sus opiniones sobre los diferentes aspectos del VIH/SIDA. Lea cada item detenidamente pero sin dedicarle mucho tiempo. Si Vd.
está de acuerdo con el item marque: ADe acuerdo@. Si Vd. no está de acuerdo con el item marque:
ANo estoy de acuerdo@. Si no puede expresar su opinión marque: ANo lo sé/ No puedo responder@.

91. Vd. puede pedirle a su compañero sexual que utilice el preservativo.

a) De acuerdo
b) No estoy de acuerdo
c) No lo sé/No puedo responder

94. Me negaría a sentarme junto a una persona con SIDA.

a) De acuerdo
b) No estoy de acuerdo
c) No lo sé/No puedo responder

95. No soy una persona con posibilidad de contraer el SIDA.

a) De acuerdo
b) No estoy de acuerdo
c) No lo sé/No puedo responder

102. No tengo que preocuparme de contraer el SIDA.

a) De acuerdo
b) No estoy de acuerdo
c) No lo sé/No puedo responder

103. Me sentiré mal usando el mismo sanitario y taquilla que hayan sido utilizados por personas con SIDA.

a) De acuerdo
b) No estoy de acuerdo
c) No lo sé/No puedo responder


106. Elegir el tipo de preservativo que compraré me produce confusión.

a) De acuerdo
b) No estoy de acuerdo
c) No lo sé/No puedo responder

111. Puedo comprar preservativos.

a) De acuerdo
b) No estoy de acuerdo
c) No lo sé/No puedo responder

112. Es importante que los estudiantes aprendan sobre el SIDA mediante la educación familiar e individual.

a) De acuerdo
b) No estoy de acuerdo
c) No lo sé/No puedo responder

113. Creo que cualquier persona que se inyecte drogas debe hacerse la prueba del SIDA.

a) De acuerdo
b) No estoy de acuerdo
c) No lo sé/No puedo responder

114. Las personas con SIDA deben ser aisladas por seguridad para otras personas.

a) De acuerdo
b) No estoy de acuerdo
c) No lo sé/No puedo responder

115. Se está gastando demasiado tiempo, dinero y otros recursos en el SIDA en comparación a otras enfermedades.

a) De acuerdo
b) No estoy de acuerdo
c) No lo sé/No puedo responder

116. Puedo preguntarle a mi compañero/a sexual si ha mantenido relaciones sexuales con prostitutas.

a) De acuerdo
b) No estoy de acuerdo
c) No lo sé/No puedo responder


121. Creo que puedo adquirir el SIDA.

a) De acuerdo
b) No estoy de acuerdo
c) No lo sé/No puedo responder

129. Puedo preguntarle a mi compañero sexual si ha mantenido relaciones con un/a bisexual.

a) De acuerdo
b) No estoy de acuerdo
c) No lo sé/No puedo responder

136. Puedo llevar preservativos por si decido tener relaciones sexuales.

a) De acuerdo
b) No estoy de acuerdo
c) No lo sé/No puedo responder

139. El coito no es tan agradable cuando se usa el preservativo.

a) De acuerdo
b)No estoy de acuerdo
c) No lo sé/No puedo responder

140. A las personas con SIDA se les debe permitir subirse al autobús.

a) De acuerdo
b) No estoy de acuerdo
c) No lo sé/No puedo responder

141. Me preocupa la posibilidad de contraer el SIDA.

a) De acuerdo
b) No estoy de acuerdo
c) No lo sé/No puedo responder

146. Tener que detener temporalmente el coito para ponerme el preservativo interrumpe el placer sexual.

a) De acuerdo
b) No estoy de acuerdo
c) No lo sé/No puedo responder

149. A las personas con SIDA se les debe permitir vivir en apartamentos.

a) De acuerdo
b) No estoy de acuerdo
c) No lo sé/No puedo responder

151. A los estudiantes con SIDA se les debe permitir asistir a la escuela.

a) De acuerdo
b) No estoy de acuerdo
c) No lo sé/No puedo responder

153. Creo que es muy importante usar el preservativo cada vez que mantenga relaciones sexuales.

a) De acuerdo
b) No estoy de acuerdo
c) No lo sé/No puedo responder

155. Es difícil encontrar lugares donde comprar preservativos.

a) De acuerdo
b) No estoy de acuerdo
c) No lo sé/No puedo responder

162. Las personas con SIDA deben ser separadas de la comunidad (aisladas).

a) De acuerdo
b) No estoy de acuerdo
c) No lo sé/No puedo responder

164. Creo que únicamente son los homosexuales los que deben preocuparse por el SIDA.

a) De acuerdo
b) No estoy de acuerdo
c) No lo sé/No puedo responder


REFERENCIAS BIBLIOGRAFICAS:


Ø Bandura, A. (1990). Perceived Self- EFfficacy in the Exercise of Control over AIDS Infection. En Medien Psychologie 1,pp. 23- 43.

Ø Catania, J. A.; Kegeles, S. M. y Coates, T. J. (1990). Toward an Understanding of Risk Behavior: An AIDS Risk Reduction Model (ARRM). En Health Education Quarterly 17, pp. 53- 72.

Ø Diclemente, R. J.; Brown, L. K.Beausoleil, N. I. y Lodico, M. (1993). Comparison of AIDS Knowledge and HIV Related Sexual Risk Behavior Among Adolescents in Low and High AIDS Prevalence Communities. En Journal of Adolescent Health 14, pp. 231- 236.

Ø Paniagua, F. A.; O´Boyle, M. D. y Wagner, K. D. (1997). Gender Differences on HIV /AIDS Related Issues Among Psychiatically Hospitalized Adolescents. En Journal of HIV/AIDS Prevention and Education for Adolescents and Children 1 (3-4), pp. 53- 63.

Ø Paniagua, F. A.; O´Boyle, M. D. y Wagner, K. D. (1997). The Assesment of HIV/AIDS Knowledge, Attitudes, Self-Eficacy, and Susceptibility Among Psychiatrically Hospitalized Adolescents. En Journal of HIV/AIDS Prevention and Education for Adolescents and Children 1 (3-4), pp. 65- 104.



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